Mató a su pareja de un disparo en el pecho

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amara Ayelén Merlo, una joven de 18 años, fue asesinada el sábado a la noche en Villa Gobernador Gálvez luego de recibir un balazo en el pecho al llegar a su casa en moto con su novio y un pequeño hijo de ambos. En el marco de un episodio que asoma confuso, el concubino de la víctima fue detenido luego de que en las primeras actuaciones surgieron contradicciones en la versión que aportó a los investigadores.

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Además en la casa del sospechoso se encontró una cacha de revólver calibre 22, el mismo calibre con el cual asesinaron a la chica, y un teléfono celular sin chip ni memoria. Identificado como Fernando Damián G., el joven de 21 años será sometido a una audiencia imputativa en las próximas horas ante el fiscal de Homicidios Florentino Malaponte.

Primera versión

De acuerdo con la información preliminar aportada ayer por fuentes policiales y judiciales, el sábado cerca de las 23.30 Tamara, Fernando y un pequeño hijo de ambos regresaban en moto a su casa ubicada en Alvear al 3200 de Villa Gobernador Gálvez, una zona rural de quintas donde se levanta el Fonavi Guereño. Según se indicó, regresaban de una fiesta de cumpleaños en un pelotero.

Según la versión inicial, el hecho se desencadenó cuando Fernando decidió guardar la moto mientras Ayelén esperaba en la vereda. En esa momento se produce el ataque de parte de los desconocidos que irrumpieron sorpresivamente en el lugar y le dispararon en el pecho a la joven, aparentemente con un revolver calibre 22.

Fernando escuchó la detonación y al salir a la calle vio malherida a su novia. Entonces llamó por teléfono a su padre para pedirle ayuda y ambos la trasladaron en un auto al hospital Anselmo Gamen de Villa Gobernador Gálvez, donde la chica ingresó muerta por una herida de arma de fuego en el epigastrio.

Contradicciones

Hasta ese momento la versión que aportó el novio de la víctima sobre la mecánica del ataque parecía razonable. Sin embargo, luego de cotejar ese relato con algunos objetos secuestrados en la casa de Fernando, surgieron dudas respecto de la hipótesis original.

Así, por orden del fiscal Malaponte, la brigada de Homicidios y el Gabinete Criminalístico de Policía de Investigaciones (PDI) realizó una seria de diligencias cuyo resultado fue el secuestro de una tapa de mecanismo de un revólver calibre 22 (una cacha) y un celular dañado sin chip ni memoria, elementos que estaban dentro de la casa de Fernando.

Según trascendió ayer, hay varias cuestiones que no les terminan de cerrar a los investigadores. Una es que el joven no haya hecho llamados de auxilio al 911, línea a la que sí acudieron los vecinos apenas escucharon los disparos. Otra es que recurrió a sus padres y con ellos llegó al hospital. Finalmente, el secuestro en su poder de las partes del revólver cuyo calibre coincidiría con el proyectil que mató a la novia y el hallazgo del teléfono desarmado sobre una cama de la casa abrieron al parecer un abanico de sospechas sobre el novio de la víctima.

Por eso los investigadores esperan para las próximas horas los registros de llamadas con el propósito de confirmar el espacio de tiempo entre el momento en que los vecinos escucharon los disparos y llamaron al 911, y el que hace el joven a su padre, además de las pericias sobre el arma y el teléfono.

Luego de evaluar esos datos, la declaraciones de testigos y la incongruencia que salió a la luz con la versión inicial, el fiscal Mapalonte ordenó el arresto preventivo del novio de la víctima y su traslado a la seccional 29ª de Villa Diego. Su situación y participación en el hecho se ventilará en las próximas horas en una audiencia imputativa.

Balaceras

En la escena del crimen, una zona semirrural de quintas a la que se accede tras tomar Camino de los Inmigrantes hacia el río Paraná (San Martín al 2800) ayer al mediodía nadie estaba enterado de lo ocurrido.

Sin embargo, tras una serie de consultas este diario pudo acercarse hasta la casa materna de Ayelén, ubicada sobre General López al 200, barrio conocido como Pueblo Nuevo.

En el lugar se advirtió gran malestar y consternación por la muerte de Tamara e inocultables muestras de dolor. Aunque no se lo vinculó con este homicidio, vecinos de la zona lamentaron ante este diario las reiteradas balaceras que ocurren el barrio en medio de disputas territoriales y que muchas veces se cobran la vida de personas ajenas a los conflictos.